Boston Baroque - Biber: The Mystery Sonatas - Scherzo

Pocas obras barrocas han tenido la suerte discográfica de las Sonatas del Rosario de Biber. De las más de treinta versiones que conozco, me atrevo a calificar de extraordinarias por lo menos a la mitad, con el atractivo añadido de que la obra se presta a una gran variedad interpretativa, lo que ha favorecido esa preferencia de tantos violinistas por una música que permite exhibir virtuosismo e imaginación a partes iguales dentro de unos esquemas de expresión que van de lo lírico a lo dramático, del lamento al gozo, de la quietud al paroxismo. Christina Day Martinson se mueve en el ámbito de los violinistas que han buscado ante todo el dramatismo, la teatralidad y cierto gusto por la irregularidad tímbrica y las sonoridades agrestes, un poco en la línea de un Gunar Letzbor, aunque acaso sin el fulgurante mecanismo ornamental del austriaco. Se hace acompañar por un bajo continuo muy clásico, compuesto por violonchelo, tecla (órgano o clave) y cuerda pulsada (guitarra o tiorba), que interacciona de formas variadas con la solista. Juega con la riqueza de timbres de su instrumento y se mueve con soltura y agilidad entre todo tipo de sonoridades. Por ejemplificar con las cinco primeras sonatas: las imitaciones simulan diálogo entre diferentes en La Anunciación; el sonido se hace grueso en La Visitación y se adelgaza lírico en una Natividad que resulta acaso demasiado lineal; empieza luego susurrando en la chacona de la Presentación, para ir desatándose hasta el borde del delirio, irregular, aristado, cargado de eléctrica expresividad, dentro de una pieza ornamentada con gran imaginación, una de las mejores del registro; y cierra los misterios gloriosos con una Sonata V que parece invertir el camino, de la rugosidad del preludio a la delicadeza de la double de la zarabanda. Lenta y extática la passacaglia final.

Scherzo
30 November 2018