Richard Egarr - One Byrde in Hande - Scherzo

Richard Egarr es uno de los artistas más extraordinarios llegados al ámbito de las músicas históricas en las últimas décadas. Tanto en su labor como teclista como en sus trabajos como director, Egarr combina el rigor con la fantasía de forma natural y aparentemente sencilla. En sus manos, la música fluye con una gracia y una energía singulares. No hay caprichos en sus maneras, no hay un solo gesto para la galería, nada está forzado, los contrastes no se exageran ni se enfatizan como señuelo para oyentes deseosos de sorpresas continuas, pero a la vez nada resulta rutinario, mecánico ni aburrido. La clave está en el control sobre el tiempo. Egarr tiene el don de hacer que el sonido siga una corriente flexible, pero coherente, en la que el peso de cada acorde, de cada nota encaje a la perfección en un discurso en el que los detalles no nublan las grandes líneas arquitectónicas de las obras. Eso resulta fundamental para apreciar sus acercamientos a Bach, pero también en el monográfico que dedica a William Byrd en este álbum con un instrumento flamenco copia de Ruckers.

De las catorce piezas registradas destacan las grandes fantasías, en las que a lo ya dicho Egarr añade un preciso control virtuosístico en los pasajes más rápidos, que suenan efervescentes, pero en los que cada nota, cada ornamento se aprecia con distinción y prestancia, y una claridad diamantina en los más contrapuntísticos. Resultan leves, acariciantes, los breves preludios, incisivos los grounds, estilizadas las pavanas, en especial la versión de las famosas Lachrimae de Dowland, una serie de variaciones que conquistan tanto por el flexible tratamiento de la agógica como por el encanto de la sonoridad que Egarr extrae del instrumento. Cierra una obra inclasificable, The bells, resumen y colofón de uno de los mejores discos dedicados al teclado de Byrd.

Scherzo
01 November 2018